Reversed Sciencie Café

La primera actividad del proyecto SPARKS se celebró el 28 de junio.. Se trata de un Reversed Science Café que girará en torno a las aplicaciones diseñadas para el autocuidado de la enfermedad renal. Más de 50 personas, entre expertos y representantes de diferentes ámbitos como el sanitario, la educación, la investigación, los medios de comunicación, pacientes y cuidadores y ciudadanos, han participado hoy en el Reversed Science Café.

 

Reverse Sciencie Café
  Reverse Sciencie Café

Durante tres horas han realizado un ejercicio de investigación e innovación responsable al debatir sobre cómo deberían desarrollarse las aplicaciones para el autocuidado en la enfermedad renal.

Como conclusión de la jornada de trabajo se han consensuado 7 recomendaciones:
• La administración debe garantizar la divulgación de las aplicaciones en instituciones, asociaciones, servicios públicos… Formando en estas herramientas a futuros profesionales educativos, sanitarios, etc. y utilizando diferentes vías como folletos, carteleria, Internet;
• Potenciar proyectos de formación de pacientes y familiares, incluyendo la vertiente social y tecnológica.
• El apoyo psicológico es fundamental en una enfermedad crónica.
• El paciente necesita apoyo, autonomía, y seguridad para implicarse y aceptar su enfermedad.
• Incluir un mecanismo en la aplicación para resolver dudas a través de foros y una sección de preguntas frecuentes.
• Formación inicial sobre la aplicación a pacientes, cuidadores y cualquier usuario para evitar posibles situaciones de estrés e iniciar dicha formación en la Escuela de pacientes.
• Fidelización a través de la gamificación y contenidos dinámicos como vídeos, enlaces a blogs, enlaces a otros espacios de información.

El Reversed Science Café es una actividad de diálogo que invita a todos los sectores de la sociedad a participar en el proceso de investigación. Ha tenido una duración de 3 horas y en ella han participado 8 expertos, 5 moderadores y 40 personas de distintos ámbitos como la educación, la sanidad, los medios de comunicación, la investigación y público general entre otros. La novedad de esta metodología es que en este caso es la audiencia la que responde a las preguntas diseñadas por los expertos y no al contrario, como suele ser lo habitual. De esta forma las opiniones y puntos de vistas de los diferentes agentes sociales son tomados en cuenta por los expertos tanto en la investigación científica como en la innovación tecnológica.